The History of Agua Viva Ministries

Agua Viva Ministries was founded by Jesus (Chuy) Davalos, an evangelist and leader who had a passion to reach Mexico for Christ. Chuy teaching and sharing with MTI StudentsChuy teaching and sharing with MTI Students

Chuy had a driving desire to share the Gospel with the millions of fellow Mexicans who have not had the privilege of hearing those words of hope. Davalos, at one time in training for the priesthood, had been gathering information on Protestant leaders. However, his own life was suddenly changed when he himself decided to follow Christ. You are welcome to learn more about Chuy Davalos here.

Chuy gave himself to a life of ministry as pastor, missionary, and evangelist. His highest goal was reaching the unreached in Mexico.

This goal led him to become involved with an outreach group called “Youth Enterprises,” which would eventually lead to his founding Agua Viva Ministries.

The Agua Viva Well

While exploring options for ministry, the people of Youth Enterprises began to work with the idea of Christian camping. For years they worked in a camp in the Sierra Juarez until the Mexican government became suspicious of the large groups of youth that were gathering and confiscated the property.

Left with the task of finding a new facility, a Youth Enterprises worker named Sal Mendez headed toward the nearest town, Ojos Negros, to see some property that was recommended to him. Believing that the land was ideal for camping purposes, Mendez sought to rent the land. Sadly, the owner, María de Jesús refused. Although not opposed to their intentions, the she believed that it would be wrong to rent the land with no drinkable water. She recounted a 20 year history telling of numerous wells dug only to find “agua muerte,” dead water. They assured María that they were willing to haul in water however, and soon convinced her to let them rent out and move onto the land.

During the course of preparing the camp a small well was dug to place a deposit tank.  Water was found, but assumed to be contaminated. Clean water was continually hauled into the camp as the work progressed. But one day the cook ran out of water for cooking beans and out of desperation tried water from the well that had been dug. To her—and everyone’s—amazement, the water was good—”agua viva!”

Shortly afterward, María, the owner of the land, reported that her daughter-in-law was sick. Excited by God’s faithfulness to them, the camp workers gathered to pray for her and the Lord worked in a mighty way to heal her.

Eventually the Youth Enterprises team felt lead establish permanent camp facilities and wanted to purchase the land. They negotiated and raised funds for months until a settlement was reached. Remembering the healing of her loved one and the clean water that the Lord provided, María agreed to sell the land.  As new owners of the land, the first order of business was to change the name of the ranch to “Rancho Agua Viva,” or “Living Water Ranch.”

The owner, Maria de Jesus, said it best, “For 20 years I have owned this ranch with no good water. Now you have it. You must be of God.” Chuy agreed, “For us, it is a miracle.”

La Historia de Ministerios Agua Viva

Chuy Dávalos, el que se fundó Agua Viva, era evangelista y líder con una pasión por alcanzar México para Cristo.

Chuy tenía el gran deseo de compartir el evangelio con los millones de mexicanos que no han tenido el privilegio de escuchar esas palabras de esperanza.  Dávalos, por un tiempo estaba preparándose para el sacerdocio, y andaba como espía contra los líderes protestantes.  Pero de repente la vida de Chuy se cambió cuando decidió a seguir a Cristo con todo su corazón.

El hermano Dávalos se dedicó a una vida en el ministerio como pastor, misionero, y evangelista.  Su gran meta era alcanzar las almas de México.

Ese meta se llevó a él involucrarse con un grupo cristiano que se llama “Youth Enterprises,” lo cual con tiempos lo llevará a fundar Agua Viva.

El Pozo de Agua Viva

Mientras exploraban ideas para el ministerio, la gente de Youth Enterprises empezaron a hacer campamentos cristianos.  Por años trabajaron en un campamento en la Sierra Juarez, hasta que el gobierno se puso sospechoso por los grandes grupos de jóvenes que vinieron, y les quitó el terreno.

Encargado con el trabajo de encontrar un lugar nuevo, un miembro del Youth Enterprises, Sal Mendez, fue al pueblo más cercano, Ojos Negros, para investigar una propiedad que le habían recomendado.  Pensando que el terreno era ideal para campamentos, Mendez quería rentarlo.  Pero la dueña de la propiedad, María de Jesus, dijo que no.  Aunque no se oponía a sus intenciones, no quería rentar la propiedad porque no tenía agua potable.  Ella le contó una historia de 20 años de pozos excavados para encontrar solamente “agua muerte.”  Mendez le aseguró que pudieran traer agua potable de afuera, y pronto le convenció a María darles permiso de rentar y usar el rancho.

Mientras preparaban el campamento, cavaron un pozo para un tanque.  Descubrieron agua, pero suponían que era contaminada.  Seguían traendo agua potable desde afuera mientras trabajaban.  Pero un día se acabó el agua para cocinar los frijoles, y esperando que no pasara nada, la cocinera usó agua del pozo que habían cavado.  Y, asombrosamente, el agua fue buena, “agua viva!”

Poco tiempo después, la dueña María les contó que su nuera estaba enferma.  Emocionados por la fidelidad de Dios, se reunieron los trabajadores del campamento para orar por su nuera.  Y Dios extendió su mano poderosa para sanarla.

Con tiempo el equipo de Youth Enterprises sentía que quería tener instalaciones permanentes y proponía comprar el rancho.  Negociaron y levantaron fondos por meses hasta que se pusieron de acuerdo.  Recordando el agua viva del pozo y como Dios sanó a su amada nuera, María de Jesús les vendió el terreno.  Como nuevos dueños del rancho, cambiaron el nombre (que antes era “Rancho Agua Muerte”) a Rancho Agua Viva.

María les dijo, “Por 20 años he sido dueña de este rancho sin agua buena, y ahora la tienen ustedes.  Tienen que ser de Dios.”  Chuy estaba de acuerdo, “Para nosotros, es un milagro.”