Armando

Armando

En CECAM estamos muy contentos de tener alumnos tan apasionados por Jesús que han decido darle a Dios 4 meses de su vida con el fin de aprender más de él y así ser capacitados en el llamado que Dios les ha dado y cumplir con la gran comisión que Jesús nos encomendó.

Dentro de los alumnos que tenemos en CECAM, se encuentra Armando. Armando es un hombre con una historia impactante; un vivo ejemplo de que el Dios de la Biblia está vivo y sigue haciendo milagros. Antes de conocer a Jesús, Armando andaba con una pandilla y vivió de tal manera que fue condenado a cadena perpetua. Al entrar a la prisión, Armando perdió toda esperanza de ser libre; pero fue ahí donde tuvo un encuentro personal con Cristo, y a partir de ese momento entregó toda su vida a Jesús y comenzó a vivir para Él, a pesar de las circunstancias que enfrentaba. 

Dios tuvo un cuidado muy especial de Armando, cuidándolo incluso de la muerte en varias ocasiones. Uno de los testimonios más impactantes de Armando fue cuando injustamente se le acusó de hacer armas, y de castigo fue llevado a la Unidad de Vivienda de Seguridad (SHU), ahí en Pelican Bay Prison. La SHU es un lugar de aislamiento total, y Armando no entendía el propósito por el cual Dios permitió que se le culpara y castigara por algo que no había cometido. Sin embargo al día siguiente en la prisión se llevó a cabo uno de los motines mas sangrientos y peligrosos de la historia de California, en donde muchos presos fueron heridos por bala y armas hechas por ellos mismos. Armando, y también su ex-compañero de celda (quién cometió el delito) fueron guardados por Dios de una manera sobrenatural y como él mismo lo dijo: “Ahí entendí que Dios permitió que pasara algo malo, para proteger mi vida.”

Fueron muchos momentos donde Dios cuidó de Armando, si escribiéramos cada una de sus anécdotas espacio faltaría.

Para que un preso pueda lograr tener un juicio con las autoridades del sistema penal de California, era algo realmente difícil y más en el caso de Armando. Pero Dios le da gracia con un psicólogo que le asesora para que pueda hablar correctamente delante de las autoridades. Cuando se cita a Armando y se le interroga, llegan al acuerdo de dejarlo en libertad. Sin embargo aún faltaba que su caso llegará a otras audiencias con las diferentes autoridades de las distintas cárceles de California, y aún faltaba el último más difícil de los procesos: que el expediente de Armando fuera revisado por el gobernador de California, y así el pudiera dar el veredicto final de que Armando ya no era un peligro para la sociedad. Pasa un tiempo de larga espera, pero un día llega una carta de parte del gobernador mencionando que Armando ya no era considerado un peligro para la sociedad y se le dejaba en libertad absoluta. De manera milagrosa, es dejado libre. Habiendo sido condenado a cadena perpetua, Armando salió después de casi 18 años en la cárcel.

Es increíble como Dios obró mostrando su favor y su Gloria en la vida de Armando, y como él dijo: “Las puertas que Dios abre, nadie las puede cerrar.”

Ya han pasado casi dos años en que Armando fue dejado en libertad y comenzó una vida nueva en Ensenada. Al llegar a Ensenada se involucró en la iglesia del pastor Miguel Trejo, un ex-alumno de CECAM. La gente de esa iglesia se encariñó de Armando, le pusieron el apodo “El Bro,” y rápidamente Armando empezó a servir en la iglesia como líder del equipo de evangelismo. Sin duda su testimonio es impactante, y estamos muy contentos de que Armando forme parte de los alumnos de nuevo ingreso de CECAM, sabemos que Dios ya está hablando a su vida, y seguirá enseñándole mucho más de su voluntad. 

Así como Armando, en CECAM hay más testimonios sorprendentes de los alumnos que forman parte de esta escuela bíblica; y en Agua Viva nos emociona que personas con tanta pasión por Jesús se unan a lo que Dios está haciendo en este ministerio.